domingo, 19 de agosto de 2007

Mi ausencia #1

24 Julio 2007

Porque cuando era un feto en el vientre de mi madre era como el capullo de una flor y cuando iba creciendo, el vientre de mamá se abría cual rosa amarilla, y todo era hermoso, y caluroso, y el líquido amniótico era como una piscina de anémonas, era como volar entre un cielo de vencejos, como dormir en un colchón de hierba.

Cuando consiga emocionarme con lo que escriba, cuando encuentre aquello que busco, cuando consiga expropiar una lágrima de mis ojos volveré a escribir para los demás. De momento sólo escribiré para mí. No sé cuánto tiempo durará esto, sólo sé que necesito escribir, que siento la necesidad de fundir en los cuadernos la punta de los bolígrafos.

Me desangro, cual toro de lidia, entre los espacios interpersonales de mi alma y mi cuerpo.

Son varias las cosas que pueblan mi cabeza. Preparo pasaportes falsos con fotos de vasos de agua. Preparo identificaciones falsas, por si algún día vuelvo y no quiero que nadie me conozca.

Las manos. Tus manos. Esas que me diste el otro día. Ligeras, frágiles, fuertes, delicadas. Manos dulces, suaves. Era un placer tener esas manos entre la mía. De sólo pensar en sus manos, el corazón parece un mar con fuerte oleaje, y por mis venas corren los tintes de las amapolas.

"Es por tí que vuelvo a ver todos los colores
que hoy sangran de la luz
Es por tí que vuelvo a ser liberado pájaro
en el cielo azul
Es por tí ninfa de miel que otra vez
los poros
son los ojos de la piel/ son la boca de la piel"
Carlos Chaouen-- Ninfa de miel

Me atormenta y me agrada sentir como y lo que siento.

He estado a un minuto exacto de emocionarme con el vuelo a ras de suelo de un vencejo. De tan hermoso que era, no podría describirlo.
A veces lo más simple es lo más emotivo.

Siento que esto no va por el sendero de las ilusiones. *

*Me equivocaba...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las patas de los vencejos son demasiado débiles porque se pasan todo el tiempo volando. Se está mejor en las alturas, ya sabes.

Un secreto, acerca tu oido, sé donde se esconde la emoción...en tus letras.

Besos.