viernes, 27 de abril de 2007

Round 9

Suena la campana. El espacio disminuye, cambia el ring. Inevitable ahora rozarse, golpearse, sentir el sudor del otro en tu frente, en tu cuello, en sus pechos. Imposible dar un paso atrás, eso supondría abandonar el combate, apearse del cuadrilátero. Nada. Ahora es el momento, ahora o nunca. Dime algo. Suena la campana. Se retiran pensando que decirse. Sólo es un respiro.

miércoles, 25 de abril de 2007

Diccionario (VII)

Gameto: 1.-Son cosas diminutas que cada uno llevamos en alguna parte de nuestro organismo y que está compuesta mitad cuerpo, mitad alma. Lo cual que un gameto es la mitad de un ser, y para ello hace falta que dos gametos se junten, y den como resultado un nuevo ser. Un gameto macho y un gameto hembra, he ahí la cuestión. Y después, ese nuevo ser, guardará en algún lugar recóndito de su organismo más gametos, que buscarán gametos del sexo opuesto para fecundar un nuevo ser, y así sucesivamente.
2.-Es la primera memoria que tenemos, puesto que yo me acuerdo de cuando era un gameto en el cuerpo de mi padre y un gameto en el cuerpo de mi madre.

Round 8

Suena la campana. Como en las viejas películas de boxeo, las calles de los barrios como Brooklyn, Chicago, Harlem, se llenan de charcos, de carreteras y calles húmedas, de callejones con cadáveres y de un viejo Ford Capri volando a ras de suelo entre Cadillacs y minerales en el asfalto como estrellas. Un viejo Ford Capri negro, violentado por dentro, con golpes de miradas para coger aire, con señas, con gestos cómplices. Suena la campana. Los púgiles intentan huir a una misma esquina.

jueves, 19 de abril de 2007

Round 7

Suena la campana. El ambiente se carga del humo de los cigarrillos. En el exterior, los cadillacs y las golondrinas vuelan por largas avenidas. El humo del interior, del ring, parecen los vapores de los lagos de Pokara. Hay una mezcla de nicotina, de sudor, de espectación. Los púgiles están ajenos a todo, pendientes el uno del otro, huyendo con los Cadillacs de la calle. Suena la campana. Con mirada complaciente y pensando, se retiran a sus esquinas.

miércoles, 18 de abril de 2007

Diccionario (VI)

Corazón: Aparte de uno de nuestros órganos principales, es ese conjunto de latidos, esa golondrina roja que a veces alquilamos, a veces nos enamora, a veces se desangra, a veces no nos deja vivir, a veces nos ciega, a veces nos nubla la realidad, nos hace vivir de ilusiones y que al final acaba muriendo, desangrado de amor, de desamor, dopado de pasiones inútiles o por causas naturales.

Diccionario (V)

Para Alberto
Personalidad: Algo metafísico que todos creemos tener, y que muchos afirman tenerla única, sin embargo no saben que su personalidad, y la de todos es una mezcla de genética, ambiente, disposición, ganas y fuerza de voluntad. Por lo tanto nadie tiene una personalidad única, sin embargo, conozco muchas personas que su personalidad no tiene nada que ver con la de la mayoría, y casi, llegan a parecer únicos... o tal vez lo sean.

lunes, 16 de abril de 2007

Diccionario (IV)

Para Cris
Metamorfosis: Cambio de rumbo, cambio de persona, cambio de actitud, maduración. Esto no siempre llega solo, muchas veces se necesita ayuda, o te ayudan sin que lo pidas. Decía Einstein que la madurez empieza a manifestarse cuando la preocupacion por los demás es mayor que la de por uno mismo... . Eso es la metamorfosis, o una de sus variantes.

martes, 10 de abril de 2007

Para llegar hasta mí, tendrás que cruzar el lago de mi saliva..., bañarte en ella, y yo mientras te observaré, detenidamente, estudiando tu geografía, los fiordos que de tus pechos surgirán el mezclarse con mi saliva.
(Los bosques perdidos se humedeceran más tarde).

miércoles, 4 de abril de 2007

A las seis

Decidieron concertar allí la cita. Tal vez lo hicieran por teléfono, o durante la hora de la comida, a las seis, acuérdate. Las cinco era demasiado pronto, las cinco es la hora de los niños, es la tarde con olor a juegos viejos. Las siete, por otro lado, era la hora de los viejos, de su último paseo del día, y recuerde señora ande mucho, es lo que me ha dicho el médico. Pero ellos, habían quedado a las seis, una hora vacía, una hora en la que todo pasa y nada ocurre, en la que perderse y saberse fuera de todo, una hora en la que perder un billete de Metro todavía sin gastar, en la que intentar robar algún libro en Moyano. Una hora en la que tumbarse en cualquier parque y fumarse todo el aire que por allí vuela. Sí, a las seis, los dos, ella y él, sentados en un banco, refugiados bajo una estructura de cemento, a la sombra, los dos deseándose y odiándose, viendo autobuses pasar, amándose y despreciándose, o tal vez sólo se deseen y se amen, mientras por sus cabezas pasan cientos, miles, quizá millones de coches, pero ellos están ausentes, ellos, pueden que estén odiándose y despreciándose, cazando palomas o de regreso a casa. Ella, con su abono transportes perfectamente guardado, él teniendo que comprar otro billete de Metro. Uno sencillo, por favor.
-¿Nos vemos mañana?
-¿A las seis?
-A las seis.
Quizá, concertaran la cita en la boca de Metro.

Alondras

He llegado a ver alondras en tus ojos, gaviotas sobrevolando el iris de mar de tu mirada. Tan sólo estaba sentado en un banco del parque, pero veía tus ojos y el horizonte del mar. Después, poco a poco iba anocheciendo, entre leves montañas, cada vez más cerca de arboledas perdidas, de las que me alejaba y volvía a acercarme por suaves carreteras. Pero simplemente, estaba sentado en un banco del parque. Te escribí toda de versos, de rimas, de alejandrinos, mientras en tus ojos seguían volando alondras y gaviotas que cada vez sentía más encima de mi espalda. Apenas un segundo después, o toda una noche antes, volvía a amanecer, alejándome definitivamente de bosques húmedos, de colinas vírgenes, de iris de mar. Observé todo el ritual de cuando una mujer se viste, intenté enterrar mi mano en tu pelo y entonces me di cuenta de que quizá sólo soy un niño enamorado de las alondras y un hombre enamorado de una ilusión. O tal vez no.
Llueven alondras en mi ciudad sin mar.

lunes, 2 de abril de 2007

Robando frases

"Ilusionarse es un don. Lo malo viene cuando en vez de enamorarte de una mujer o de un hombre te enamoras de una ilusión." De la película "Historia de un beso" de J.L. Garci.

"Puedo afirmar científicamente, que no tengo ni puta idea de lo que estoy diciendo." de la película "Año Mariano"

"Si coges un cazo ardiente un segundo te parece una hora; si te acuestas con alguien que te gusta, una hora parece un segundo." De no sé qué película.

"Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo y me parece que me devuelve la vida y es a ti a quien me devuelve..." Carlos Chaouen, de la canción "Vente".

"Sólo con una condición, que no se acabe esta noche y que no me enamore yo" Ismael Serrano, de la canción "Vine del norte". [Uno preferiría enamorarse]

domingo, 25 de marzo de 2007

Puedo...

Puedo decir que he descubierto el alma de los juguetes, que he besado ese alma de los cuerpo inhertes, que he roto muñecos, intentando buscar su sensibilidad. Puedo decir que he pintado en la pared blanca de la terraza, que he visto deshacerse un trozo de chocolate sobre un cesto de mimbre, que he volado por nubes de arena, que me he peleado cuando niño. Puedo decir que ¡he sido niño!
Puedo decir que he visto yonquis pinchándose en las venas, y los caballos blancos corrían descabalgados por el parque de mi barrio.
Puedo decir que he llorado a las frías espaldas del mármol, que me he sentido niño y hombre a la vez, que he sentido rabia y ganas de mandarlo todo a la mierda, que he discutido con gente, que le he negado la palabra a mucha gente, que he sentido miedo cuando sonaba el teléfono algunas noches y que otros días ni siquiera me he levantado a cogerlo.
Puedo decir que siento algo que hacía tiempo que no sentía, que voy descubriendo el alma de los libros y de las letras de las canciones, que voy experimentando con las palabras, haciendo magia, conteniendo milagros, como cada una de estas palabras en folios, en textos, en mi cabeza simplemente. Puedo decir que voy siendo más frío, y que mi sensibilidad es la misma. Puedo decir que he visto morir a quien me dio la vida.
Puedo decir que calmé el lloro de un niño que tenía miedo.
Puedo decir tantas cosas que creo que no merecen la pena. Antes que decir prefiero hacer, eso es lo que voy a hacer, seguir haciendo cosas, esto, lo de escribir, lo utilizo para metaforizar mi vida. Para buscar la belleza. Ya lo dije hace unos días, seguiré siendo sublime sin interrupción, aunque tenga la belleza frente a mí.

viernes, 23 de marzo de 2007

Diccionario (III)

Ojos: plural de ojo. Ojo, por sí solo, no dice nada. La vida se ve por los ojos, por los dos, la vida se describe gracias a los ojos, la vida se llora por los ojos. Las personas, se enamoran, tal vez, por los ojos. Han pasado muchos ojos por delante de mí, pero no los he mirado a todos.
Ojos marrones claros, negros profundos o de un inexacto azul, hermosos.
Almaceno en mi memoria ojos anónimos de mujeres hermosas. (Excepto los anteriores)

miércoles, 21 de marzo de 2007

Diccionario (II)

Nombre: cárcel metafísica de nuestro cuerpo. Es aquello con lo que estamos obligados a identificarnos, y si se quiere, se puede llegar a identificar el nombre con nuestra persona, y no al revés. En fin, que el nombre es una etiqueta que pretendo que en mi caso sea única.

viernes, 16 de marzo de 2007

Diccionario

Quiero escribir un diccionario. Un diccionario múltiple. Me explico: en sucesivos días, o cuando me de la gana, iré escribiendo palabras con el significado que yo quiera, que a mi me sugiera una palabra. Todo el que lea la entrada de este diccionario mútilple, podrá dejar la acepción que la palabra escrita le sugiera, o bien sinónimos, o si se prefiere antónimos. Creo que se entiende. Hoy empezaré con esta.

Diccionario: Colección de palabras acompañadas de una pequeña descripción llamada significado que se lo otorgan un grupo de señores que pasan la mañana en un edificio que se llama RAE.
En esta colección hay palabras feas, bonitas, raras, comunes, malsonantes... . La verdad es que no lo utilizo bastante.

jueves, 15 de marzo de 2007

Idea de relato

Descubro que mi barrio es literario. Lo he vuelto a ver nombrado en un libro. Ya han sido varias las veces.
Quiero escribir un relato sobre mi barrio hace unos años. Yonquis, miles de caballos blancos corriendo por las venas del parque, cadáveres pálidos que se han muerto sin saberlo, droga, jeringas, porros, hierba, drogatas durmiendo en el Metro y los niños que jugaban en el parque, entre chutes y muertos. De vez en cuando pasaban los caballos de la policía.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Intento de ser sublime

No tengo nada pensado, sólo experimento. No se trata de escritura automática, sino de ser sublime sin interrupción. Busco la belleza en las palabras, en la formas, en los adjetivos. Bebo copas de pacharán que de vez en cuando me sirven en vasos de tubo. Líquido anestesiante, dulce como deben de ser tus labios, a medio camino entre el vino y la cocacola. Sí, suena demasiado burdo, pero el color anda por los ramajes de las vides y entre las latas. Y beberé el líquido de tu boca, estoy seguro, o de alguna otra mujer. Luego, están los licores en vasos diminutos, fugaces como ninfas, como los días que te veo. Porque la noche embriaga los corazones, sienta los cuerpo perennes durante horas, rodeados de cipreses. "Los cinco pinares de tu muerte y la mía", entre urracas de frac y vencejos solemnes. Vomitan por el alcohol, no saben beber. ¿Vomitaré yo una nueva pasión? Tal vez, pero seguiré siendo sublime sin interrupción, y viajaremos a nidos de altas copas, de donde emanará el olor dulce de la bebida y de tus maneras, donde el alcohol nos quemará en las llagas de nuestros costados, en el cansacio de nuestras almas y nuestos cuerpos, en el perfume del sexo. Apenas, allí arriba, nos iluminará la luz, suficiente para distinguirte entre la nada, de donde surgirán Hadas Verdes con diminutos vasos de alcohol que nos harán desaparecer de las altas copas de "Los cinco pinares de tu muerte y la mía." Dormiremos a la sombra de un ciprés hasta que crezca un sexto pino. Entonces, anestesiados por el líquido, incendiaremos la copa en nidos de urracas.
Mientras tanto seguiré siendo sublime sin interrupción.

martes, 13 de marzo de 2007

La okupa

La joven okupa, no más de 25 años. Morena, ojos claros. Okupa. Camiseta azul "txa, txa, txa", vaqueros, mochila de dulces asas a la espalda y tambor en mano. Y qué bien toca. Dirige al grupo de chicas que toca por bulerias, samba, batuka o algo de eso. Indica los tiempos, los compases, sonríe. Y qué guapa era. La preguntan con percusión y responde con el tambor. Y qué sonrisa ponía.
Hoy sale su foto en el periódico, tengo la suerte de no olvidar ya su cara. Sus ojos, su dulce cara okupan una hoja en el periódico, okupan un espacio en mi cajón de los papeles. Y qué hermosa es.

lunes, 12 de marzo de 2007

(sin título)

Qué puta es la vida cuando se enfrenta a los niños. Qué puta y que cobarde cuando les hace coger un fusil, les hincha la tripa de aire, de miedo, de mocos y de moscas. Qué cobarde y sinvergüenza cuando la vida asusta a los niños y no les deja dormir tranquilos. Qué sinvergüenza y asquerosa es la vida cuando ataca a los niños con enfermedades, con virus, con epidemias, con agua no potable, con la desdicha. Qué asco de vida.
Puedo decir todo esto porque he sentido el abrazo de un niño con miedo, porque he calmado el lloro de un niño asustado en la ambulancia, porque el niño se ha sentido protegido mientras apretaba mi dedo, enorme en su mano. Puedo decir esto porque me abrazó y no lloraba.
Pero ahora, yo, me emociono.

jueves, 8 de marzo de 2007

Punto y seguido

Para "Alice ya no vive aquí."
Pues sí, punto y seguido, como la vida, la vida es una sucesión de imágenes separadas por un punto y seguido, un punto como una luna, un punto de inflexión que cada noche nos desvela unos minutos antes de dormir. La vida son como las prosas que escribo; no paro de escribir. Tras un punto, seguido escribo algo. Escribir escribir escribir, sin comillas y sin punto finales, sino un punto y seguido. Vivir vivir vivir, sin comillas y sin puntos finales, con lunas como puntos seguidos, como anuncio del próximo día, mi único calendario, mi punto y seguido hasta que deje de verlo. Ese día dejaré de escribir, como ya lo hice durante dos semanas. Punto y seguido, punto y seguido, los dictados de la infancia. Punto. Seguido. Cuando uno descubría la caligrafía, cuando escribía su nombre y los dictados de clase, cuando perfeccionaba la letra con el lápiz, deseaba que no acabara el dictado, que la profesora no dijera, punto y final. Pero lo decía, lo decía y mi caligrafía moría desangrada. Herencia de ello es mi letra ahora, tal vez más salvaje, tal vez más descuidada, líneas rectas, ilegibles. En eso, el niño no es salvaje, el niño empieza a madurar, a evolucionar, a sentirse hombre, domado, a partir de la caligrafía, a partir del perfeccionamiento de su letra. Lo cual, que he recuperado algo del salvajismo infantil, mi letra arborescente, reptil, he recuperado lo que el niño pierde, lo único que no se tiene de salvaje en la infancia. Punto. Seguido. Imágenes de una vida, reflexiones de las imágenes. Escribir en imágenes. Pintar con puntos, con puntos y seguidos.