lunes, 12 de enero de 2009

Reconstrucción de mi cuerpo

Sólo diré que todo empezó gracias al molde de unas manos que hice mías...

Espero que pronto el resto ya este escrito...

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Ataúd sin raso

No fue el niño más brillante de la clase, de hecho, todos le saludaban con una colleja y le pedían los deberes. Después, probó con el fúbol, en el equipo del barrio, como portero, pero su gloria no pasó del fracaso y del portero más goleado en las cinco primeras jornadas. Aún así, se resistía a hundirse y seguía escuchando "Carmina Burana" cada tarde de 5 a 6.
Un día, en el gimnasio donde entrenaba para nada, un hombre gordo, con sombrero, parecido a aquel típico mafioso de los años 30 en Chicago, (tanto es asi, que al verle, parecía en blanco y negro). Aquel tipo le hizo una oferta que bien pudo rechazar, pero tenía el defecto de no saber decir no. Desde entonces, empezó a entrenar para algo.

Su primer combate se saldó con un K.O a mitad del primer asalto, su gloria llegó cuando aguantó dos asaltos en un combate contra Mike Tyson. Al terminar el combate, Tyson declaró que lo podía haber tumbado en el primer crouch, pero que le dio lástima. Así, que su carrera terminó a los seis meses, en un combate contra el "Potro" de Vallecas, que le dejó sordo y sonado para el resto de su vida. Desde entonces, todas las tardes, de 5 a 6, suena en su cabeza "Carmina Burana" mientras se lamenta de haber aceptado la oferta de aquel tipo en blanco y negro. Acabó arruinado, sin el dinero suficiente para forrar de raso el ataúd donde descansa ahora.
Lo cierto, es que la cara de este tipo me suena. Recuerdo que le vi en una televisón en blanco y negro, con el tipo que se tiró a Betty Boop. Ya recuerdo, su boxeo consistía en golpear con su cara los guantes del contrincante.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Recibirás un paquete...

Recibirás un paquete, sin acuse de recibo
perfectamente envuelto.
Desde fuera, oirás un ruido,
como el tic tac de un reloj.
A medida que te lo acerques,
parecerá el traqueteo de un pájaro carpintero
golpeando un árbol para compartir una casa.
Cuando estés deshaciendo el nudo del paquete
el ruido será más acelerado
y a la vez más seguro.
Una vez abierto, leerás esta nota:
"ESTA ES TU CASA,
SI QUIERES VIVIR CONMIGO,
DEVUÉLVEMELO EN MANO"
y al levantarla, descubrirás,
perfectamente envuelto, mi corazón.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Versos caídos

O versos de estos días...

Tengo el cerebro acechado por delfines
y mi boca asediada por tus senos...

Un empapadero de córneas...

Como cuando una mariposa se suicida
llegando a tocar el suelo.
Bello suicidio...

viernes, 3 de octubre de 2008

Saxophone man, guitar man

Era una noche típica de verano. La mayoría de los vecinos del barrio veraneaban en Benidorm, y el resto lo hacía en otros sitios. Sólo quedaba él, mientras la bola de la luna no paraba de girar estática en la larga autopista que parece el cielo de noche. (Es por eso que la Route 66 es infinita, nunca termina de recorrerse.) Y ahí estaba él, sentado en el quicio de la ventana, ocultándose del foco de la luna bajo un sombrero, encorvado y delgadísimo, con una vieja y amarillenta camiseta de tirantes. Marcaba sus costillas, su columna vertebral, dejaba ver como se inflaba su cavidad pulmonar cuando inhalaba el aire suficiente para expulsarlo al ritmo de la melodía. Ahí estaba, en la esquina justo de la ventana, a la altura de un quinto piso, a la distancia suficiente para suicidarse si expulsa un poco más de aire del que necesita su instrumento. Abrazaba al saxo como si de una mujer se tratase y ha su espalda dejaba botellas vacias de whisky y en el suelo discos vacíos de Sonny Rollins, John Coltrane, Chet Baker, Springsteen, Tom Waits, Eric Clapton y un largo etcétera de grandes músicos, mientras el barrio, se inundaba de la triste y veraniega melodia del saxo a media noche.
Quizá, en una ciudad no muy lejana de esta, alguien, en una habitación, rodeado de discos interpreta la misma u otra melodia con una hermosa Fender enchufada a un ampli y mirando a la Luna, negra de hermosos ojos a la par que desea recorrer la Route 66.

To Al, próxima parada: Londres
Listening: Eric Clapton "Crossroads guitar festival". Entre otras: "Cocaine", "Killing Floor" "Sweet home Chicago" "Rock me Baby", etc...

lunes, 29 de septiembre de 2008

domingo, 28 de septiembre de 2008

El Mar (21 gramos)

El Mar, es vida y muerte, es cielo y tierra, es esperanza y desesperación, es alegría y tristeza, miedo e ilusión. El mar es el filo de un cuchillo y el borde de una pluma de colibrí. El Mar es inmensidad y escasez, tranquilidad y viveza. El Mar es un niño y un adulto, es una cuna o un tormento.
El Mar es un corazón que late, es un horizonte de ojos, es como una pupila inmensa. El Mar es el útero de todas las personas... El Mar es un cielo de agua...
Lo más emocionante es cuando se descubre que todo el Mar tan sólo pesa 21 gramos, justo el peso que dicen que tiene el alma de las personas, porque el Mar es el alma de la tierra, es el alma de cada persona que vive en la tierra.

martes, 16 de septiembre de 2008

Escribir porque sí

Escribo ahora, a estas horas de la noche. No, aunque lo parezca, esto no es otra declaración, aunque me descubriré un poco más, o quizá, bastante menos. Quien sabe, ya lo decía el principio de incertidumbre donde se esconde la música, la literatura, la escritura... El desfiladero donde van a morir los pájaros de mi cabeza, aunque tenga poco de ornitólogo. El día que me habra la cabeza, el cielo se nublará de aves.
No sé, no sé lo que escribo. Pero lo escribo.
Si me cortara un dedo, saldría una palabra, si me cortara los cinco, una frase, si me cortara la mano, escribiría un libro. Pero como decía una canción, "de los libros no se aprende" y me conformo con tener la luna en la mesilla como lampara de noche. Como lámpara de noche hasta que venga la muerte. "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos" (Pavesse) y será una dulce muerte, mientras tanto, riega mi vida con tus ojos, con tus labios, con tus manos, tus dedos, tus uñas, con tus pies y tus piernas, y yo, velaré la sombra de tu tripa, besaré el sur de tu ombligo, miraré con telescopio tus ojos y agarraré con fuerza el cacetín de la noche, que es tu calcetín.
Sigo sin saber lo que escribo, pero escribo.
Escribo porque me lo pide nadie. La musa ha muerto o nunca existió. O nunca vino a visitarme. Lo sublime tampoco existe. Lo sublime, tan solo, es un esfuerzo, como el amor. Aparte de un sentimiento es un esfuerzo, "el amor son tres flores que se riegan a diario" (Chaouen y no Ana Torroja). Y al final ¿qué?
¿Qué?
Contesta si sabes algo. "Solo sé que no sé nada". Y tampoco sé lo que es nada. Nada, nada, nada...
Sin embargo tú, mi amor, lo eres todo, todo, todo...

sábado, 6 de septiembre de 2008

Declaración

Mi nombre ya lo saben. Mi edad no importa. Y esto que titulo "declaración" quizá no sirva para nada.
Me gusta mucho ver los vencejos volar por la ventana de mi casa, me gusta ver los anocheceres en cualquier lugar, me gustan los ojos de la persona que me devolvió los primeros versos de mi vida. Me gusta mojarme cuando llueve y dormir arropado con su cabeza en mi pecho. Me gusta dormirme después de ella. Me gustan mis nuevas gafas de sol y no me gusta bajarme de un coche cuando llevo media hora de viaje. Me gusta leer y escuchar música. Mi escritor preferido es Francisco Umbral y mi libro "Mortal y rosa". Sobre la música, me gusta varios estilos.
También me hubiera gustado escribir mejor, componer música, saber más sobre las matemáticas, sobre las ciencias. Me gustaría viajar en tren a París y tener un velero para relajarme en el mar. Una nave inmensa como estudio de arte.
Me hubiera gustado ser mejor persona.
Pero soy como soy, y esta es parte de mi declaración, la otra parte se la dejo a quien quiera o quienes quieran continuar.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Última apuesta

Fue su última apuesta.
Todo estaba preparado, la mesa de póquer, redonda, con el tapete verde, una lámpara sobre la mesa, al fondo, en una esquina de ese sótano una vieja televisión en blanco, un combate de boxeo, quizá repetido entre Mike Holifield y el potro de Chamberí. El whisky que no falte por supuesto, el tabaco, cada uno lo trae de su casa.
Fue, su última apuesta.
LLegó tarde. Su Renault 5 le falló en la rotonda de Cibeles. Sin más dilación, se bajó escrupulosamente de su vehículo y cogió el Metro en Banco de España. Muy a su pesar tuvo que gastarse un Euro en el billete, un euro del que tenía reservado para aquella partida de tahúres... Con soberana elegancia, sacó un cigarrillo del bolsillo de su chaqueta y le prendió fuego. Alguien, a su lado, le espetó:
-Por favor, ¿puede apagar el cigarrillo? Resulta un poco molesto el humo.
-Y a mi me jode tener que escuchar esa estúpida música en tu mierda de móvil.- y acto seguido, con una elegante sobriedad, pidió prestado el móvil de esa persona y apagó el cigarrillo en la batería del teléfono. Adiós muy buenas, esta es mi parada.
Fue, su última apuesta.
La partida empezó muy bien para él. Las diez primeras manos las había ganado sin utilizar el As que llevaba en la manga. Guardaba otro en los calzoncillos por si el de la manga le fallaba. Aunque en esta partida, no le iba a resultar posible utilizar esos dos ases. La baraja de esta partida tenia la peculiaridad que en su cara, tenía dibujados los personajes de Walt Disney. Pero la cosa empezó a ir mal. Sudaba como un gorrino, la música de Ricky Martin le ponía nervioso, por eso es por lo que lanzó efusivamente su petaca de whisky al aparato de música. Pero aún así, las cosas no mejoraro.
Fue su última apuesta.
Que sepáis, que desde mañana, un casino de las Vegas, va a llevar mi nombre.
Fue su última apuesta. Se jugó la vida y la perdió. Lamentablemente, ningún casino de las Vegas lleva su nombre. El único recuerdo que queda de él, es su Renault 5, en medio de la plaza Cibeles.
Desapareció con su última apuesta.

domingo, 27 de julio de 2008

Improvisando...

Me juego la vida prendido en las alas de un gorrión
por cantarte una alegría, por susurrarte una emoción
pierdo el norte en mi brújula
por verte desnuda en los mares del sur.
Dejo de existir, si me dejas de sentir
y tus ojos son mi eclipse
y tu vida, mi nueva luz.

Pídeme si quieres todo el salitre del mar
pídeme si quieres un cielo de estrellas
pídeme si quieres todos los colores de la luz...
te daré un espejo para que mires tus ojos,
sólo puedo darte palabras y sentimientos.
Sólo puedo darte algo de poco valor,
los colores recuperados de mi vida entera.


[Es un privilegio, sentir cómo se pierde la noche, cómo se marcha la Luna, en tu espalda]

lunes, 21 de julio de 2008

Versos sueltos

Los electrodos de mi corazón
dicen que perdí los cartuchos
¡Mentira!
Trato de concienciarme de ello
dilatando mis pupilas en la oscuridad
observándote,
ayudándolas con la vigilia de hadas verdes
y vinos de dilatante sabor...

¡Dispara!
No, carga el cartucho, y escribe.

jueves, 17 de julio de 2008

Blues...

Si quieres escribir sobre seres humanos, lo mejor que puedes tener en casa es un gato.
Aldous Huxley
El Blues, no nace de una partitura, nace del corazón
Daniel Rojas


Nunca pensé que fuera a llorar por un animal, y tú, me has hecho llorar.
Lo siento, no pude traerte a casa, lo intenté, pero no pude. Quizá, no debí cruzarme en tu camino... pero fue inevitable. De verdad, intenté traerte a casa, a pesar de que la gente diga que los gatos son para estar en el campo... no, eso no es cierto y tú lo sabes, un gato prefiere la tranquilidad de una casa. Lo siento, Blues, lo siento.
Tu cara partida, te quería llamar "Scarface" pero era un nombre muy feo para un gato tan hermoso como tú. Te llamamos Blues, y temblaste, te dijimos Jazz, y temblaste, al final te quedaste con Blues...
Tienes todo el derecho a odiarme, a llamarme estúpido. Estoy seguro que donde estés ahora, estarás bien. Creo que estás con más de tu especie. ¿Sabes? Yo también soy gato, madrileño, vamos, pero eso, ya, da igual. Lo siento Blues, no pude haberte traído a casa, sé que no reclamarías mucho, solo un poco de comida, tu tierra para cagar y un poco de calor para dormir, poco a poco irías haciendo tu vida y...
¡Estúpido humano yo, que me crucé en tu camino!
Contigo, tenía lo que me faltaba, la acción del niño. Con mi Amor, tengo el alma, y tu me aportaste, aunque sólo por unos días, la acción del niño... Eternamente agradecido... ¿y yo?, ¿qué te dí?... pero ya todo da igual, Blues, todo, da igual... Me has hecho llorar, y te lo agradezco. No, no lo dudes, maúllame, llámame estúpido. Si te cuesta, no te preocupes...
¡Estúpido humano yo, que me crucé en tu camino!
Una última cosa, Blues, ¿sabes lo que es la esperanza? Dicen que es lo último que se pierde. La acción debe ser lo primero.
¡Maúllame, maúlla.!

P.D:
Es de esas veces que dices, esto es lo que necesitaba, y no sabía que era esto.
¡Estúpido humano, yo, que me crucé en tu camino!
Lo siento.

miércoles, 16 de julio de 2008

Conversación a la luz de una hoja de periódico

-Oye, Al
-Dime
-Mañana hay un concierto del "Boss" en el Bernabéu
-¿Y?
-Podríamos ir
-¡Ja! ¿Tienes entrada?
-No pero nos podríamos colar
-¡Tú estás loco!
-Aparte
-¿¡Pero cómo nos vamos a colar!?
-Pues no lo sé, pero yo digo que podríamos ir.

Y mientras tanto, Al rasga una cuerda de su "Negrita" y yo, prendo un cerilla e incendio una hoja más del periódico del día.

martes, 8 de julio de 2008

NADA

Todo se cierne en nada. Todo. Nada permanece, ni siquiera lo que creemos infinito, como el Universo. Desaparece. Incluso las estrellas mueren, como las personas. Es por eso que he dejado de creer en cualquier tipo de ley, y sólo quiero guiarme por mis sentimientos y por mis impulsos. Si quiero llorar, lloro, y me da igual hacerlo solo, o rodeado de gente. Si quiero gritar, grito. Si quiero sentarme en el suelo, me siento. Si quiero dejar de creer en cualquier tipo de ley, ya lo he hecho. Si quiero escribir esto, lo escribo, si quiero dejarlo así, lo dejo.

martes, 1 de julio de 2008

Venas largas

De su mano, le salían las venas. Había decidido dejárselas largas ante tanta desesperación.
Todo empezó en el 82, con la aparición de Naranjito. Aquella noche, tuvo pesadillas mientras dormía. Desde entonces, el insomnio y un extraño síndrome hiperactivo le persiguen cada día. Pero no le resulta impedimento alguno para desayunarse un par de cafés solos, tomarse un té después de comer, cenar con coca-cola y terminar la noche, de nuevo, con un café y la medicación del día, toda junta, de una vez. Así, las ojeras que tiene, el nervio de la pierna, los pelos despeinados y esa extraña manía de leer cuatro libros a la vez.
No sé si aquel tipo tiene solución alguna, pero pasa de los médicos y de las recomendaciones de los especialistas.

jueves, 26 de junio de 2008

Asfalto

Se extendía el asfalto a lo largo de aquella explanada. Nada más. Ni el sonido del aire, ni un pájaro, ni un quejido de nube. Ni un árbol, ni una hormiga. Solo el titilante brillo de las piedrecitas, como minerales, del asfalto. Corría desnudo por el pavimento, corría enloquecido, extasiado, alterado, nervioso. Iba sordo. O eso me hacían sentir. No notaba nada, ni siquiera el calor del brillo titilante del asfalto. Nada. Sólo el aire creado por la velocidad, la locura, el éxtasis, la emoción. Corría, corría ¡corría! No llegaba el fin, era como el vacío, una extraña sensación. Al rato, comencé a recitar en voz alta versos de Homero, algo de Petrarca "temo y espero, y del ardor al hielo paso,", Dante "La Justicia movió a mi alto arquitecto/ hízome la Divina Potestad/ el saber sumo y el Amor primero". Gritaba, gritaba y no me oía, el asfalto, como el cielo, me hacía sordo. Exhausto, caí sobre el brillo titilante del asflato. Brazos en cruz. Sobre mí, el cielo. Entonces, me sentí como un vencejo.

Vencejo. Fotografía tomada desde la ventana de la cocina

miércoles, 18 de junio de 2008

Cosas en tus bolsillos

(Aún sin terminar)

Cuando te desnudas para ducharte
y dejas tendida tu ropa
(los pantalones, la camiseta, la chaqueta, el bolso)
como amapolas tendidas sober la silla,
corro despacio y en silencio a espiar los bolsillos
(de los pantalones, de la chaqueta, el bolso)
y descubro
un otoño gastado de besos, dispuesto a gastarse más
la estrecha línea del horizonte al anochecer
un leve color púrpura
todas las hojas caídas que no encontré
algunos restos de lluvia con rumor de ciudad
un mechero negro y una cajetilla de Lucky con dos cigarrillos y el canto de un gorrión
....

lunes, 16 de junio de 2008

Escribo. Sí. (Punto final)

Una vez, le dejé un texto a mamá. Lo leyó y me dijo.
-Qué bonito. De donde sacas tantas palabras, hijo.

Aquello me emocionó, y ahora, cuando lo escribo, me viene a la cabeza la sonrisa de mamá y me enorgullezco de seguir escribiendo, para mí y para quien quiera leerme.
Escribo. Sí.

Cuerpo.Tú.

"Como tu cuerpo se parece a tí"
L.G.M
Podría escribir, amor,
mil parecidos para tu cuerpo
podría escribir:
Tu cuerpo se parece al firmamento
tu cuerpo es como la cuna de mi sueño
tu cuerpo es el descanso de este guerrero.
Podría escribir, amor
Tu cuerpo es como la felicidad
tu cuerpo es como el mar
tu cuerpo se parece al Paraíso nunca descubierto
para acabar diciendo
tu cuerpo se parece a tu cuerpo,
como tu cuerpo se parece a tí.
Tu cuerpo. Tú.