martes, 8 de julio de 2008
NADA
Todo se cierne en nada. Todo. Nada permanece, ni siquiera lo que creemos infinito, como el Universo. Desaparece. Incluso las estrellas mueren, como las personas. Es por eso que he dejado de creer en cualquier tipo de ley, y sólo quiero guiarme por mis sentimientos y por mis impulsos. Si quiero llorar, lloro, y me da igual hacerlo solo, o rodeado de gente. Si quiero gritar, grito. Si quiero sentarme en el suelo, me siento. Si quiero dejar de creer en cualquier tipo de ley, ya lo he hecho. Si quiero escribir esto, lo escribo, si quiero dejarlo así, lo dejo.
martes, 1 de julio de 2008
Venas largas
De su mano, le salían las venas. Había decidido dejárselas largas ante tanta desesperación.
Todo empezó en el 82, con la aparición de Naranjito. Aquella noche, tuvo pesadillas mientras dormía. Desde entonces, el insomnio y un extraño síndrome hiperactivo le persiguen cada día. Pero no le resulta impedimento alguno para desayunarse un par de cafés solos, tomarse un té después de comer, cenar con coca-cola y terminar la noche, de nuevo, con un café y la medicación del día, toda junta, de una vez. Así, las ojeras que tiene, el nervio de la pierna, los pelos despeinados y esa extraña manía de leer cuatro libros a la vez.
No sé si aquel tipo tiene solución alguna, pero pasa de los médicos y de las recomendaciones de los especialistas.
Todo empezó en el 82, con la aparición de Naranjito. Aquella noche, tuvo pesadillas mientras dormía. Desde entonces, el insomnio y un extraño síndrome hiperactivo le persiguen cada día. Pero no le resulta impedimento alguno para desayunarse un par de cafés solos, tomarse un té después de comer, cenar con coca-cola y terminar la noche, de nuevo, con un café y la medicación del día, toda junta, de una vez. Así, las ojeras que tiene, el nervio de la pierna, los pelos despeinados y esa extraña manía de leer cuatro libros a la vez.
No sé si aquel tipo tiene solución alguna, pero pasa de los médicos y de las recomendaciones de los especialistas.
jueves, 26 de junio de 2008
Asfalto
Se extendía el asfalto a lo largo de aquella explanada. Nada más. Ni el sonido del aire, ni un pájaro, ni un quejido de nube. Ni un árbol, ni una hormiga. Solo el titilante brillo de las piedrecitas, como minerales, del asfalto. Corría desnudo por el pavimento, corría enloquecido, extasiado, alterado, nervioso. Iba sordo. O eso me hacían sentir. No notaba nada, ni siquiera el calor del brillo titilante del asfalto. Nada. Sólo el aire creado por la velocidad, la locura, el éxtasis, la emoción. Corría, corría ¡corría! No llegaba el fin, era como el vacío, una extraña sensación. Al rato, comencé a recitar en voz alta versos de Homero, algo de Petrarca "temo y espero, y del ardor al hielo paso,", Dante "La Justicia movió a mi alto arquitecto/ hízome la Divina Potestad/ el saber sumo y el Amor primero". Gritaba, gritaba y no me oía, el asfalto, como el cielo, me hacía sordo. Exhausto, caí sobre el brillo titilante del asflato. Brazos en cruz. Sobre mí, el cielo. Entonces, me sentí como un vencejo.

Vencejo. Fotografía tomada desde la ventana de la cocina
miércoles, 18 de junio de 2008
Cosas en tus bolsillos
(Aún sin terminar)
Cuando te desnudas para ducharte
y dejas tendida tu ropa
(los pantalones, la camiseta, la chaqueta, el bolso)
como amapolas tendidas sober la silla,
corro despacio y en silencio a espiar los bolsillos
(de los pantalones, de la chaqueta, el bolso)
y descubro
un otoño gastado de besos, dispuesto a gastarse más
la estrecha línea del horizonte al anochecer
un leve color púrpura
todas las hojas caídas que no encontré
algunos restos de lluvia con rumor de ciudad
un mechero negro y una cajetilla de Lucky con dos cigarrillos y el canto de un gorrión
....
Cuando te desnudas para ducharte
y dejas tendida tu ropa
(los pantalones, la camiseta, la chaqueta, el bolso)
como amapolas tendidas sober la silla,
corro despacio y en silencio a espiar los bolsillos
(de los pantalones, de la chaqueta, el bolso)
y descubro
un otoño gastado de besos, dispuesto a gastarse más
la estrecha línea del horizonte al anochecer
un leve color púrpura
todas las hojas caídas que no encontré
algunos restos de lluvia con rumor de ciudad
un mechero negro y una cajetilla de Lucky con dos cigarrillos y el canto de un gorrión
....
lunes, 16 de junio de 2008
Escribo. Sí. (Punto final)
Una vez, le dejé un texto a mamá. Lo leyó y me dijo.
-Qué bonito. De donde sacas tantas palabras, hijo.
Aquello me emocionó, y ahora, cuando lo escribo, me viene a la cabeza la sonrisa de mamá y me enorgullezco de seguir escribiendo, para mí y para quien quiera leerme.
Escribo. Sí.
-Qué bonito. De donde sacas tantas palabras, hijo.
Aquello me emocionó, y ahora, cuando lo escribo, me viene a la cabeza la sonrisa de mamá y me enorgullezco de seguir escribiendo, para mí y para quien quiera leerme.
Escribo. Sí.
Cuerpo.Tú.
"Como tu cuerpo se parece a tí"
L.G.M
Podría escribir, amor,
mil parecidos para tu cuerpo
podría escribir:
Tu cuerpo se parece al firmamento
tu cuerpo es como la cuna de mi sueño
tu cuerpo es el descanso de este guerrero.
Podría escribir, amor
Tu cuerpo es como la felicidad
tu cuerpo es como el mar
tu cuerpo se parece al Paraíso nunca descubierto
para acabar diciendo
tu cuerpo se parece a tu cuerpo,
como tu cuerpo se parece a tí.
Tu cuerpo. Tú.
domingo, 8 de junio de 2008
Sed de vencejo
Cierran cada noche el horizonte
para volver cada tarde a mediados de año.
Reconocen en sus picos
los secretos de los vientos, las brisas y los silencios taimados,
identifican lo ignoto de las hojas de los árboles
y dejan sin voz, a los insectos que osan violar el espacio.
Sed de vencejo.
Lo mejor de los vencejos, es que no pasan sed
y sus corazones, no enmohecen.
Sed de vencejo.
para volver cada tarde a mediados de año.
Reconocen en sus picos
los secretos de los vientos, las brisas y los silencios taimados,
identifican lo ignoto de las hojas de los árboles
y dejan sin voz, a los insectos que osan violar el espacio.
Sed de vencejo.
Lo mejor de los vencejos, es que no pasan sed
y sus corazones, no enmohecen.
Sed de vencejo.
jueves, 5 de junio de 2008
Escribo. Sí.
Escribo en el ardor de los días y me pregunto ¿por qué escribo? No lo sé. Es una confluencia de letras, de pensamientos. En ocasiones escribo sin pensar, me siento, me dejo llevar por la palabras y pienso que por mis venas no corre sangre, sino que pasean letras, palabras, frases, y por mis dedos, por mis manos, me desangro cada vez que escribo. Y hay otras veces que es mi sentimiento, mi sentir, mi alma la que escribe y le entrego mis manos en bandeja de cartón, para que pueda expresarse.
Me desangro en cada texto, y me renuevo de ideas. En ocasiones vierto una sangría de letras pesimistas, que añoran cualquier tiempo pasado, que se resecan en el papel. (Quizá, cada papel sea un día, y cuando cojes un papel en blanco y empiezas a escribir, escribes sobre ese día, sobre el día que en sí, es el papel). Pero luego están esos días en que mi sangre, no es sangre, ni es letra, es sentimiento, es alma, y me desprendo de mí, de mis manos, dejo de ser yo para ser mi alma, y en una extraña quimera, escribo sobre lo que siento.
Aún así, en esas extrañas horas del día o de la noche, en que todo o casi todo parece carecer de sentido, me vuelvo a preguntar ¿por qué escribo? y sólo me consuela pensar que los vencejos de mi barrio tienen comida, que los árboles siguen creciendo, que la poesía ha muerto, que no me importa desangrarme una vez más por mi alma, por mi sentimiento, que esta noche, me despertaré para verme durmiendo y me cortaré las manos, para que la sangría de letras fluya más natural, y escriba un tratado de tu cuerpo en las sábanas de mi cama.
Sigo preguntándome ¿por qué escribo?
Me desangro en cada texto, y me renuevo de ideas. En ocasiones vierto una sangría de letras pesimistas, que añoran cualquier tiempo pasado, que se resecan en el papel. (Quizá, cada papel sea un día, y cuando cojes un papel en blanco y empiezas a escribir, escribes sobre ese día, sobre el día que en sí, es el papel). Pero luego están esos días en que mi sangre, no es sangre, ni es letra, es sentimiento, es alma, y me desprendo de mí, de mis manos, dejo de ser yo para ser mi alma, y en una extraña quimera, escribo sobre lo que siento.
Aún así, en esas extrañas horas del día o de la noche, en que todo o casi todo parece carecer de sentido, me vuelvo a preguntar ¿por qué escribo? y sólo me consuela pensar que los vencejos de mi barrio tienen comida, que los árboles siguen creciendo, que la poesía ha muerto, que no me importa desangrarme una vez más por mi alma, por mi sentimiento, que esta noche, me despertaré para verme durmiendo y me cortaré las manos, para que la sangría de letras fluya más natural, y escriba un tratado de tu cuerpo en las sábanas de mi cama.
Sigo preguntándome ¿por qué escribo?
lunes, 26 de mayo de 2008
Despertar/florecer
Dices que mis ojos son como el sol, que te alumbran, quizá por eso en ocasionales mañanas veo despertar/florecer tus ojos a mi izquierda. Se llena de vida la habitación, y el día consiste en vivir eternamente en una amapola, la de tus ojos, hasta que a la noche, alumbras millones de estrellas en tus ojos y yo, desearía tener un telescopio, para acercarme aún más al cielo de tus ojos, a tu firmamento. Sólo desearía aprendérmelo de memoria.
jueves, 15 de mayo de 2008
Nocto blus clab
Las lenguas envidiosas dicen que no actuó allí, dicen que el Nocto, no tenía dinero suficiente para pagar la actuación de aquella noche. Pero yo puedo decir que sí, que esa actuación tuvo lugar en el Nocto, con un aforo de no más de 20 personas. En un escenario improvisado, compuesto por las mesas del bar, unidas unas a las otras, se subieron, con sus guitarras eléctricas, acústicas, sus teclados, el bajo, el saxo y la batería. Era puro rock, era Bruce Springsteen y la E Street Band. A pesar de que el Nocto era un bar pequeño, tenía buena acústica y las guitarras vibraban en las entrañas de los cuatro "gatos" que deambulábamos aquella noche por el Nocto.
A causa de ese concierto, el Nocto afrontó una gran reforma. Ahora, la barra es infinita, y está a la derecha. El escenario, curiosamente montado, tiene el suelo pintado con cuadrados blancos y rojos, tal vez, emulando a los manteles de las mesas que soportaron la energía de aquel concierto. Serafín, el barman, me cuenta que nunca antes había tenido la necesidad de hacer reforma alguna, pero que desde ese día, no tenía más remedio que hacerla. Se lamenta Serafín, el barman, de no tener fotos de aquella noche, se conforma con una servilleta firmada por el "Boss" que preside el nuevo escenario.
Esta noche, no hay actuación. Serafín, el barman, me invita a la última y se marcha a hacer la caja. Dejo el gin-tonic a la mitad y me marcho. Necesito volver a verla...
A causa de ese concierto, el Nocto afrontó una gran reforma. Ahora, la barra es infinita, y está a la derecha. El escenario, curiosamente montado, tiene el suelo pintado con cuadrados blancos y rojos, tal vez, emulando a los manteles de las mesas que soportaron la energía de aquel concierto. Serafín, el barman, me cuenta que nunca antes había tenido la necesidad de hacer reforma alguna, pero que desde ese día, no tenía más remedio que hacerla. Se lamenta Serafín, el barman, de no tener fotos de aquella noche, se conforma con una servilleta firmada por el "Boss" que preside el nuevo escenario.
Esta noche, no hay actuación. Serafín, el barman, me invita a la última y se marcha a hacer la caja. Dejo el gin-tonic a la mitad y me marcho. Necesito volver a verla...
martes, 6 de mayo de 2008
Anatomía de mi patria
No tengo más bandera que tu pelo
ni mas cielo que tus ojos
ni más mar que el de tus labios.
No tengo más costas en las que naufragar que tus caderas
ni paraíso al que viajar que el de tu cuerpo.
ni mas cielo que tus ojos
ni más mar que el de tus labios.
No tengo más costas en las que naufragar que tus caderas
ni paraíso al que viajar que el de tu cuerpo.
lunes, 5 de mayo de 2008
Salvación en tus ojos
Sólo pediré una cosa:
que cuando lo necesite y te lo pida, me inyectes una dosis de tus ojos por la punta de mis venas. Solo eso.
que cuando lo necesite y te lo pida, me inyectes una dosis de tus ojos por la punta de mis venas. Solo eso.
martes, 29 de abril de 2008
Instrucciones de uso de los ojos.
Primeramente
hemos de conocer los movimientos básicos de los ojos.
Estos son:
-Parpadear: cubrir el mismo ojo con el párpado.
-Movimientos laterales: hacia derecha e izquierda.
-Movimientos verticales: hacia arriba y hacia abajo.
Posteriormente,
deberemos conocer las partes básicas del ojo.
Estas son:
-Iris, córnea, cristalino, retina...
(Para un análisis básico del ojo, estas son suficientes)
Por último,
tendremos que asimilar las funciones del ojo.
La básica, y para algunos la única, es mirar.
Mirar con sencillez,
mirar con forma analítica
mirar con ausencia de mirada
mirar con odio
mirar con recelo
mirar con envidia...
Pero esto sólo supone un uso básico de los ojos.
Luego está:
Querer con la mirada,
enamorar con la mirada,
amar con la mirada,
-Me encantan tus ojos- me dijiste
Destinataria:
Fulanita de tal, calle tal, número tal.
Escribo ahora a tientas,
-perdonen las faltas de hortografía-
escribo aora a tientas
porque me he arrancado los ojos para tí
y a tientas, ando por la calle
para ver tu cara de alegría.
Los ojos también se regalan. Abre la carta, amor.
"Aquí tienes los míos.
un veso.
Disculpa las faltas de ortografía. Atientas escrivo".
hemos de conocer los movimientos básicos de los ojos.
Estos son:
-Parpadear: cubrir el mismo ojo con el párpado.
-Movimientos laterales: hacia derecha e izquierda.
-Movimientos verticales: hacia arriba y hacia abajo.
Posteriormente,
deberemos conocer las partes básicas del ojo.
Estas son:
-Iris, córnea, cristalino, retina...
(Para un análisis básico del ojo, estas son suficientes)
Por último,
tendremos que asimilar las funciones del ojo.
La básica, y para algunos la única, es mirar.
Mirar con sencillez,
mirar con forma analítica
mirar con ausencia de mirada
mirar con odio
mirar con recelo
mirar con envidia...
Pero esto sólo supone un uso básico de los ojos.
Luego está:
Querer con la mirada,
enamorar con la mirada,
amar con la mirada,
-Me encantan tus ojos- me dijiste
Destinataria:
Fulanita de tal, calle tal, número tal.
Escribo ahora a tientas,
-perdonen las faltas de hortografía-
escribo aora a tientas
porque me he arrancado los ojos para tí
y a tientas, ando por la calle
para ver tu cara de alegría.
Los ojos también se regalan. Abre la carta, amor.
"Aquí tienes los míos.
un veso.
Disculpa las faltas de ortografía. Atientas escrivo".
La angustia de un crimen
Alguna vez lo conté aquí, cuando niño, maté una hormiga, y vivo con el miedo de que algún día vengan a detenerme por ese crimen.
Cuando viajamos Al y yo en el Neon musicalizado y nos para la Guardia Civil, para ver si de una vez por todas Al da positivo tras consumir tanta cerveza sin, a mí me tiemblan las piernas, me entra el temor en el pecho ante la duda de que pueda llegar a ser detenido por ese inocente crimen de cuando era niño. La música de Suburbano, se apacigua ante la presencia de los agentes. Como si viniera de otro coche, se oye, "Me cago en su excelencia". Yo, temeroso, mantengo la vista al frente, e intento centrarme en lo único que me puede tranquilizar, aquella chica en aquella habitación de hotel, aquel baño que se dio.
-Pueden circular.
Cuando viajamos Al y yo en el Neon musicalizado y nos para la Guardia Civil, para ver si de una vez por todas Al da positivo tras consumir tanta cerveza sin, a mí me tiemblan las piernas, me entra el temor en el pecho ante la duda de que pueda llegar a ser detenido por ese inocente crimen de cuando era niño. La música de Suburbano, se apacigua ante la presencia de los agentes. Como si viniera de otro coche, se oye, "Me cago en su excelencia". Yo, temeroso, mantengo la vista al frente, e intento centrarme en lo único que me puede tranquilizar, aquella chica en aquella habitación de hotel, aquel baño que se dio.
-Pueden circular.
lunes, 14 de abril de 2008
Retiro
Perteneciente o relativo al verbo retirar. Retirarse momentáneamente.
¿Y si no vuelvo a escribir aquí? Quizá se tome como una crisis, lo miréis como que ya se me ha acabado la imaginación o se me ha ido la inspiración, pero no, no tengo imaginación ni creo en la inspiración, escribo de sentimiento, y de sentimientos vivo. El motivo del retiro, es la búsqueda de una nueva forma, de una paso más en ese estilo de expresar.
Quizá no vuelva, eso significará que mi escritura ha llegado a lo máximo, que sigo expresando pero esta vez de la manera que más me gustaría, con el cuerpo, con la cara, con miradas, con caricias, a fin de cuentas, las palabras sólo sirven para despurificar, o tal vez, darle otro matiz de purificación a ese sentimiento, pero lo puro, lo real, lo único, nace del cuerpo para el cuerpo, una mirada, para otro cuerpo, una caricia, para otro cuerpo, un beso para otro cuerpo, el sentimiento, a fin de cuentas, para otro cuerpo.
Mi proceso es inverso. Los niños, empiezan con la expresividad motora, expresan lo que quieren, sus miedos, sus pasiones, su amores, con lágrimas, con abrazos, necesitan dar caricias y recibirlas. Mi proceso es ese, y el objetivo final quizá sea juntarlos los dos, y hablar de mi cuerpo como si lo hiciera del otro, del que más cerca he tenido, del que me ha hecho sentirme uno, cuando éramos dos. Hablar con mi cuerpo como si lo hiciera cuando escribo. Por eso me marcho de aquí, para aprender a hablar con el cuerpo, con las caricias, con la mirada, con la sonrisa, con las cejas, con las manos, con la espalda, con el pecho. Seguiré escribiendo, pero sólo para ella; para ella y sobre mí.
Quizá no vuelva, repito, entonces habré descubierto que el idioma del cuerpo es más hermoso y puro que el de las palabras.
Por cierto, una definición para mi diccionario:
Retiro: con mayúscula. Hermoso parque donde nos retiramos para empezar a ser uno. Comenzaba el otoño, y ya mi cuerpo comenzaba a sentir. Un comienzo, sin final.
¿Y si no vuelvo a escribir aquí? Quizá se tome como una crisis, lo miréis como que ya se me ha acabado la imaginación o se me ha ido la inspiración, pero no, no tengo imaginación ni creo en la inspiración, escribo de sentimiento, y de sentimientos vivo. El motivo del retiro, es la búsqueda de una nueva forma, de una paso más en ese estilo de expresar.
Quizá no vuelva, eso significará que mi escritura ha llegado a lo máximo, que sigo expresando pero esta vez de la manera que más me gustaría, con el cuerpo, con la cara, con miradas, con caricias, a fin de cuentas, las palabras sólo sirven para despurificar, o tal vez, darle otro matiz de purificación a ese sentimiento, pero lo puro, lo real, lo único, nace del cuerpo para el cuerpo, una mirada, para otro cuerpo, una caricia, para otro cuerpo, un beso para otro cuerpo, el sentimiento, a fin de cuentas, para otro cuerpo.
Mi proceso es inverso. Los niños, empiezan con la expresividad motora, expresan lo que quieren, sus miedos, sus pasiones, su amores, con lágrimas, con abrazos, necesitan dar caricias y recibirlas. Mi proceso es ese, y el objetivo final quizá sea juntarlos los dos, y hablar de mi cuerpo como si lo hiciera del otro, del que más cerca he tenido, del que me ha hecho sentirme uno, cuando éramos dos. Hablar con mi cuerpo como si lo hiciera cuando escribo. Por eso me marcho de aquí, para aprender a hablar con el cuerpo, con las caricias, con la mirada, con la sonrisa, con las cejas, con las manos, con la espalda, con el pecho. Seguiré escribiendo, pero sólo para ella; para ella y sobre mí.
Quizá no vuelva, repito, entonces habré descubierto que el idioma del cuerpo es más hermoso y puro que el de las palabras.
Por cierto, una definición para mi diccionario:
Retiro: con mayúscula. Hermoso parque donde nos retiramos para empezar a ser uno. Comenzaba el otoño, y ya mi cuerpo comenzaba a sentir. Un comienzo, sin final.
martes, 8 de abril de 2008
Aquella chica (II)
Volví a la mañana siguiente.
-Pensé que ibas a tardar más en volver.
-Yo creo que he tardado demasiado.
-¿Vienes por tu libreta?
-No, vengo por ti.
Y terminó de abrir la puerta de la habitación 69, para terminar de recibirme con la única ropa de su piel, envuelta por un edredón blanco de plumas.
-¿Tomas algo?
-Un gin-tonic.
-Un desayuno fuerte, chico.
Y mostrando su espalda, prepara la bebida en el mini-bar.
-¿Y esas ojeras?
-No he dormido en toda la noche.
-¿Qué habrás estado haciendo? Seguramente dando vueltas por la ciudad en ese viejo y trastabillado Chevrolet azul cielo tuyo.
-He estado pensando en tí.
A los pies de la cama, unas botas negras, en la misma posición que el día anterior. En el baño, quizá, el mismo vaho. En la mesilla, una cajetilla de tabaco rubio y un cenicero con un par de cigarrillos. Suena en la habitación, alguna canción de Ismael Serrano.
-¿Puedo darme una ducha?
-Todo tuyo el baño.
Y fui hacia allí, y me desnudé mientras ella me observaba desde la puerta. Luego, ella, dejó caer el edredón al suelo, y desnuda, se duchó conmigo, y allí, bajo el agua de la ducha recorrimos nuestros cuerpos con nuestras manos, como si fueran esponjas.
En la mesilla, la libreta negra, en la misma posición que el día anterior, con alguna ceniza del cigarrillo en la tapa.
-He de marcharme.
-Oye, chico, ¿tu nombre?
-Puedes llamarme J.B. ¿El tuyo?
Y me besó, eternamente. Me besó.
-Pensé que ibas a tardar más en volver.
-Yo creo que he tardado demasiado.
-¿Vienes por tu libreta?
-No, vengo por ti.
Y terminó de abrir la puerta de la habitación 69, para terminar de recibirme con la única ropa de su piel, envuelta por un edredón blanco de plumas.
-¿Tomas algo?
-Un gin-tonic.
-Un desayuno fuerte, chico.
Y mostrando su espalda, prepara la bebida en el mini-bar.
-¿Y esas ojeras?
-No he dormido en toda la noche.
-¿Qué habrás estado haciendo? Seguramente dando vueltas por la ciudad en ese viejo y trastabillado Chevrolet azul cielo tuyo.
-He estado pensando en tí.
A los pies de la cama, unas botas negras, en la misma posición que el día anterior. En el baño, quizá, el mismo vaho. En la mesilla, una cajetilla de tabaco rubio y un cenicero con un par de cigarrillos. Suena en la habitación, alguna canción de Ismael Serrano.
-¿Puedo darme una ducha?
-Todo tuyo el baño.
Y fui hacia allí, y me desnudé mientras ella me observaba desde la puerta. Luego, ella, dejó caer el edredón al suelo, y desnuda, se duchó conmigo, y allí, bajo el agua de la ducha recorrimos nuestros cuerpos con nuestras manos, como si fueran esponjas.
En la mesilla, la libreta negra, en la misma posición que el día anterior, con alguna ceniza del cigarrillo en la tapa.
-He de marcharme.
-Oye, chico, ¿tu nombre?
-Puedes llamarme J.B. ¿El tuyo?
Y me besó, eternamente. Me besó.
lunes, 7 de abril de 2008
"No morirá el sol, no. ..."
No morirá el sol, no. No desfallecerá la luna tampoco. (Tengo los pies fríos, húmedos por la lluvia). Podrán esconderse los pájaros en estos días, mas vivirán las flores, reverdecerán los árboles, naceran estirpes de savia nueva. No morirá el sol, padre de todas las nubes, que se derrumbarán sobre la tierra en forma de agua. No desfallecerá la luna tampoco, ocultándonos tras su espalda de todos, en noches de estrellas palpitantes al ritmo de nuestros corazones y con el aire justo para llenar nuestros pechos. Tengo los pies fríos, húmedos por la lluvia, que crea ríos en las carreteras, que crea mares en las primaveras, y que cruzamos en una góndola de luna en cuarto creciente. No desfallecerá el sol, no. No morirá la luna tampoco. Terminarán de caer las nubes, y en una orgía de sentimientos, de germinaciones, de estirpes, en un desenfreno de vida, a nuestra góndola se unirán pájaros como resucitados, la savia nueva de las flores, naceran insectos y estrellas nuevas. No desfallacerá el sol, no. No morirá la luna tampoco. Y como un imperio iremos abarcándolo todo.
lunes, 31 de marzo de 2008
(2
Y la mama ya no está
(Jarabe de Palo)
Me desperté sin ganas, con un extraño vacío que me pesaba y con la sensación de tener un alma triste a pesar de todo. Ayer sentí el abrazo de mamá. Pensaba: qué bien me va todo, cómo quiero a mi chica, voy a aprender a tocar la guitarra... pero también me decía: y la mama ya no está. Cuesta hacerse a la idea de que mamá ya no está y no puede ver como me va la vida, que diría de mi chica, que diría de ir a aprender a tocar la guitarra.
Esta mañana, recibí su aliento en alguna parte del cuerpo, y tuve ganas de vivir el día.
Como dice Paco de Lucía, a mayor sufrimiento, mayor capacidad de felicidad. Ese sufrimiento lo viví yo, era una situación que me llevó a invertir demasiado en el odio y el desprecio al mundo y a las personas... . Lo superé, y ahora tengo la capacidad de disfrutar de una mayor felicidad. Feliz con mi padre, feliz con mi hermana, feliz con mi novia, feliz con mis amigos. Y la mama ya no está, entre todos nosotros, pero si está en mi interior. Feliz con mamá, en el recuerdo, en la memoria, en los colores, en el corazón.)
jueves, 27 de marzo de 2008
Aquella chica
Estaba terminando de servirme un gin-tonic en el minibar de la habitación. Se acercó, me besó en la espalda y pasó su mano por mi sexo. Voy al baño, me dijo. Yo, me senté en el pequeño escritorio, desnudo, y me puse a escribir en mi libreta negra.
Me llamó, diciendo que fuera al baño. Cuando llegué, me pidió que me quedará allí. Y me senté en la taza del retrete, observándola con detenimiento, mientras se depilaba las piernas con la destreza que sólo ella tiene. Me miraba, se reía, deslizaba su cuerpo por la bañera, creando minutísimas olas alrededor de su cuerpo desnudo. Yo la miraba, la observaba, detenía mis ojos en su cuerpo y ella lo hundía bajo el agua. Sólo nos acompañaba el vaho del baño que se aferraba al espejo del lavabo.
-¿Te quieres meter?
-Me encantaría, pero llego tarde.
La besé, la besé con intensidad y salí del baño. Acabé mi gin-tonic, me vestí, y abandoné la habitación del hotel.
Olvidé mi libreta negra en el pequeño escritorio, pero su nombre..., tengo que volver a llamarla.
Me llamó, diciendo que fuera al baño. Cuando llegué, me pidió que me quedará allí. Y me senté en la taza del retrete, observándola con detenimiento, mientras se depilaba las piernas con la destreza que sólo ella tiene. Me miraba, se reía, deslizaba su cuerpo por la bañera, creando minutísimas olas alrededor de su cuerpo desnudo. Yo la miraba, la observaba, detenía mis ojos en su cuerpo y ella lo hundía bajo el agua. Sólo nos acompañaba el vaho del baño que se aferraba al espejo del lavabo.
-¿Te quieres meter?
-Me encantaría, pero llego tarde.
La besé, la besé con intensidad y salí del baño. Acabé mi gin-tonic, me vestí, y abandoné la habitación del hotel.
Olvidé mi libreta negra en el pequeño escritorio, pero su nombre..., tengo que volver a llamarla.
domingo, 23 de marzo de 2008
La madrugada
La madrugada es suspiro de esperanza
es sueño del mar
es susurro de patera
es suicidio de estrellas.
La madrugada es canción de cuna
es cama de uno para dos
es cabalgar de luna
es caricias en la piel.
La madrugada es un latido intenso
es un lacayo de pesadillas
es una larva de intensidad
es una lavativa de olvidos.
En la madrugada,
no cabe la profundidad de tus ojos.
En la madrugada,
tus ojos dan luz a la luna.
En la madruga,
la luna tiene línea directa conmigo.
En la madrugada,
me pides que te hable para dormir...
Como tantas madrugadas... (Ismael Serrano)
En las madrugadas de latidos tercos... (Carlos Chaouen)
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